Meditación en Tarrés ante el icono de Jesús. (Jo.19, 28)

Un ermitaño de la ermita de la Santa Cruz de Tarrés.
(Texto anónimo)

Jesús dice:

Conozco tu miseria, las luchas y las tribulaciones de tu alma, (pausa) las deficiencias y las enfermedades de tu cuerpo; (pausa) conozco tu debilidad y tus pecados y te digo: Dame tu corazón y ámame tal como eres….,(pausa)si ámame, si esperas a ser un ángel para abandonarte al amor, no amarás nunca; aunque seas débil en la práctica del deber y de la virtud y recaigas a menudo en las culpas que no quisieras cometer más, no te permito que no me ames.

Ámame tal como eres. (paisa) En cada instante y en cualquier situación que estés, en el fervor o en la aridez, en la fidelidad o en la infidelidad, ámame…; (pausa) tal como eres…; (pausa) quiero el amor de tu pobre corazón; (pausa)
Si esperas a ser perfecto, nunca me amarás. (pausa)
¿No sabes que puedo hacer de cada grano de arena un serrín radiante de pureza, nobleza y amor? ¿No soy yo el Hijo de Dios?, i si dejo en nada a algunos seres maravillosos y prefiero el pobre amor de tu corazón, (pausa) ¿no soy yo dueño de mi amor?

Déjame amarte, quiero tu corazón.

Cierto es, que quiero transformarte con el tiempo, pero ahora te amo tal como eres…; (pausa) y deseo que tu hagas igual, quiero ver surgir el amor desde lo más profundo de tu miseria…; (pausa) amo en ti hasta tu debili-dad.
Amo el amor de los pobres y de los miserables, quiero que desde las cenizas se alce continuamente un grito: “Jesús te amo” (pausa)

Solamente quiero el canto de tu corazón, no necesito ni tu ciencia ni tu talento, solo una cosa me basta, verte trabajar con amor.
No son virtudes lo que deseo, si te las diera, eres tan débil que alimentarían tu amor propio, no te preocupes por esto.
Te habría podido destinar a realizar grandes cosas; pero no, (pausa) serás siervo inútil; te tomaré hasta lo poco que tienes, porque te han creado solamente para el amor.

Hoy estoy ante la puerta de tu corazón como un mendi-go, yo el rey de los reyes, (pausa) llamo, llamo y espero. (pausa)

Date prisa, ábreme. No te excuses por tu miseria; si co-nocieras perfectamente tu miseria morirías de dolor. El verte dudar y desconfiar de mi es lo que más hiere mi corazón. Tengo sed de ti.

Quiero que pienses en mi cada hora del día y de la no-che, quiero que hagas hasta la acción más insignificante solo por amor. Cuento contigo para darme alegría.

No te preocupes por no tener virtudes, te daré las mías. Cuando sufras te daré fuerza, tu me has dado el amor y yo te concederá amar mucho más de lo que te puedes imaginar…; pero recuerda, ámame tal como eres…; (pausa) pase lo que pase, no esperes a ser santo para abandonarte al amor, porque no me amarías nunca.

Empieza. (pausa)

Meditación publicada en Més a Prop 52:
http://www.carlosdefoucauld.org/ComunidadJesus/Mesaprop/52/Mes-a-prop-52.pdf#page=7