Este verano he sido invitada a Viure (Vivir) en Tarrés. Querría con estas líneas compartir la vivencia de una semana inolvidable.... Bien, pero... cuan-do llego me siento fuera de lugar, y a pesar de que todo el mundo es muy amable y se respira bienestar, yo me pregunto qué hago aquí. El día transcurre con talleres y actividades, Observo, todo el mundo a su aire, las personas van y vienen tranquilas con libertad.
Al atardecer, espacio de oración, leer unas palabras del Evangelio, dejando espacio a que cada cual lo interprete y comparta si quiere, lo que siente. Y sé que a partir de aquí empiezo a ver y sentir de qué va el VIURE, y me emociona el espíritu de los que lo llevan: Chuni, Anna M., Ray y Anna Pahissa.
En el grupo VIURE hay personas muy diferentes, de edad, de situaciones familiares, de ambiente, de problemas y vivencias, personas solas, matrimo-nios con hijos, jóvenes... y a pesar de las diferencias, que son reales, se consigue mucha unión. Me llama la atención ver como se relacionan entre ellos y cada cual aporta generosamente lo que sabe hacer, habilidades y conoci-mientos y así los talleres crecen y resultan atractivos y divertidos y se hace el milagro de ser todos Uno, de sentirse plenamente acogidos, aceptados y libres.
Hay un texto del Éxodo 3, 5 que me emociona y que habla de “descalzarse para entrar en el otro, porque el interior de cada persona es “tierra sagrada” y esto es lo que practican incondicionalmente mis amigos. Querer y aceptar, acercarse al otro de “puntillas” llamarlo por su nombre hasta conseguir una sonrisa. Escuchar, ponerse en el lugar del otro… AMAR.
Me gustaría poder transmitir la ESENCIA de lo que es VIURE TARRÉS, pero no soy capaz. Hay que vivirlo, estar, implicarse y observar. Y disfrutar de poder ver cómo se resuelven problemas, que también salen, y cómo las personas, al sentirse acogidas, no enjuiciadas y amadas, somos capaces de relativizar, perdonar y sacar lo mejor de nosotros y de los demás. Y este hecho nos trasciende. Doy gracias a la Vida por el regalo que me ha hecho de poder participar unos días de esta vivencia (a pesar de que me ha “tocado” interpelar aspectos de mi vida). Gracias nuevamente y abrazos pa-ra todas las personas que he conocido en VIURE. Os llevo en el corazón.
¡¡¡Tarrés Viure!!!!
Noticia publicada en Més a Prop 52:
http://www.carlosdefoucauld.org/ComunidadJesus/Mesaprop/52/mesaprop52.htm